El carpintero
Carpintero
Hoy estuve a punto de vender mi ingletadora.
Después de casi 7 años de cursos, proyectos en casa y trabajos para otros —desde repisas hasta cocinas completas— sentí que no había logrado hacerlo constante. Pensé que no se valoraría lo que hago.
Pero justo antes de publicar mi herramienta, vi una repisa sencilla en venta. No me hizo sentir superior, al contrario: me recordó que hay gente que con lo mínimo se atreve, crea, vende. Y yo, con técnica y herramientas, me estaba rindiendo.
Hoy decidí no vender. Hoy decido poner a trabajar lo que tengo.
Si tú también has dudado, que esto te sirva de señal: lo que sabes, lo que haces, vale.
Vamos a construir.
(Muchos expertos aquí han sido de ayuda y han servido de inspiración al ver sus trabajos)